Me deje llevar como el viento lleva las nubes, como el
anochecer barre al sol y la luna desaparece con los primeros cantos. Me deje
mirar, me deje conquistar, me deje amar y acá me encuentro, desolada como quien
ha perdido todo sin darse cuenta. Sin más que sonrisas cargadas de nostalgia lo
recuerdo cada día, repaso nuestra historia una y otra vez ¡No sea cosa que se
me olvide algún detalle! Te veo allí, tan mío, tan ajeno, tan de otra, tan vos.
Esa noche de abril en la que te fuiste me quedo ese triste adiós con la melancolía
de alguien que no quiere irse, pero debe hacerlo. Hoy sos un recuerdo, que
aparece cada tanto para demostrarme que fui capaz de tenerlo todo, todo aquello
que nunca más tendré, todo aquello que fue tan real que duele…
Un día me desperté y ya no estabas, en ese momento empecé a ver el mundo como realmente es, sin magia.
Comentarios
Publicar un comentario